No es como para llorar por él, pero Mark Zuckerberg ha perdido 5.000
millones de dólares en dos semanas. No todo el mundo puede hacer eso
(Bankia aparte). O sí. Facebook es solo la última de las grandes
estrellas de Internet 2.0 que se ha dado de bruces en el mercado
bursátil. El lunes durante algunos momentos su acción estuvo a 26,60
dólares, cuando hace dos semanas inició su cotización a 38 dólares. En
total la compañía ha perdido un tercio del valor, y su fundador y
accionista también.
Facebook, que iba a significar un antes y un
después en la bolsa, es un eslabón más de la cadena de fracasos que
alientan la idea y el debate de que realmente hay otra burbuja de
empresas de Internet como la vivida en la última década del siglo XX.
Esta vez va ligada a las redes sociales, a los sitios en donde el mayor
valor de la empresa lo aportan los clientes. Empresas que no tratan
tanto de vender productos como de regalar servicios para que después
lleguen los ingresos bien por el tráfico que generan las personas, bien
por minipagos.
Es el caso de Zynga. Empresa que se inventó los
juegos sociales, juegos incrustados en Facebook y que solo se podían
jugar en esta red social, como Farmville o Mafia Wars (posteriormente
Zynga ha creado su propia plataforma). Su éxito fue fulgurante, con
cientos de millones de personas que se divertían gratis. Los ingresos le
llegaban a Zynga a través de las pequeñas compras de objetos con los
que el jugador podía mejorar su actividad, como comprar un tractor si
tenía tierras de labranza o vacas si era ganadero.
Pese a tener
más éxito popular que beneficios económicos, Zynga salió a bolsa en
diciembre pasado a 20 dólares la acción. Ese primer día acabó bien (26
dólares), pero hoy está por debajo de los 6 dólares. Zynga ha perdido el
70% de su valor en medio año de cotización. Si su capitalización
bursátil era de 13.000 millones hoy no sube de 4.000 millones. Dicen que
la caída en bolsa de Facebook arrastra a Zynga, pero lo cierto es que
la caída viene de antes.
Un mes antes corría suerte similar
Groupon. Otro bombazo —todas ellas con menos historia que Facebook y
menos respaldo social—. Creado en 2008, se dedica a las compras con
descuentos y se estrena en el parqué en noviembre a 20 dólares. Parecía
un valor seguro, en un sector en auge y con poca competencia en Estados
Unidos y en el resto del mundo, pues había ido comprando las empresas
líderes en cada país. También cerró el primer día con subidas (26
dólares), pero hoy está a 9,25. Ha perdido más de la mitad de su valor
bursátil.
En Junio del mismo año 2011, la emisora musical Pandora
saltaba a la bolsa respaldada por sus 80 millones de oyentes, aunque
tuviera pérdidas. Salió a 16 dólares la acción, con lo que la empresa se
evaluaba en bolsa a 3.000 millones. El primer día acabó en 17 dólares,
hoy roza los 10.
De entre todas estas estrellas de la época 2.0
la única que ha salido bien parada, y eso que había dudas sobre su
futuro, ha sido Linkedin, la red social para profesionales. En un
principio se pensó que se la acabaría comiendo Facebook, pero ha
resultado todo lo contrario. El mago de Linkedin Reid Hoffman supo ir
paso a paso hasta lograr una red social que intenta primar la seriedad y
utilidad sobre todas lo superfluo. Así ha llegado a los 161 millones de
usuarios con solo 2.300 empleados. Salió a bolsa en mayo del pasado año
a un precio que se consideró alto (45 dólares), pero acabó el día a 94
dólares. Tras un tránsito titubeante se ha consolidado alrededor de los
100 dólares.